DEPORTIVO MALDONADO Una parte de nuestra rica historia Henchidos por la conquista celeste de Ámsterdam de julio de 1928, un grupo de amigos comenzó a vislumbrar la posibilidad de formar un equipo de fútbol.- La muchachada que trabajaba en el Banco República vivía en el hotel del “gallego” Ambrosio García (esquina suroeste de 18 de julio y Santana), allí solían reunirse con sus amistades con la mera excusa de compartir el mate amargo.- La tertulia de los inquilinos se agiornaba con varios visitantes, entre tantos las crónicas de entonces recogen nombres como el del “Rústico” Corales, Pargas, Figueredo, Romeo Baquero y Jorge Lavalleja Cruzado, quien con sus escasos doce años se sumaba al grupo en calidad de “cebador de mate”.- En esas noches, sin radio ni televisión, la idea fue tomando cuerpo y se les ocurrió que entre los empleados, de los tantos comercios que tenía Don José “Pepe” Fernández Izmendi, había suficiente materia prima para formar un “team” hecho y derecho.- Fernández Izmendi era propietario de “La Montevideana”, Tienda, Sastrería y Bazar (Florida y Sarandi), la Cantina ubicada en la planta baja del hoy Club Paz y Unión (Sarandi casi 25 de Mayo) y una Panadería sita en la calle 25 de Mayo.- En el grupo que se reunía en la casa del “Gallego” García, aparte de los ya nombrados, asistían gente como Decaux, Robaina, González, Sureda, Funes y Mardarás, entre otros, que trabajaban en alguno de estos establecimientos.- El 30 de julio de 1928, al retornar de Holanda los olímpicos celestes, se declaró feriado nacional y en la cantina de Don Pepe todos los empleados de la firma se reunieron y un día después se origina una carta, considerada el primer documento oficial del Club.- La misiva, firmada por Pantaleón Mardarás como Presidente y Justo J. González como Secretario del Club Batacazo, estaba dirigida al entonces Presidente del Club Atlético Fernandino, Antonio Támmaro, y le “rogaba tomar nota de los jugadores titulares y suplentes, del nuevo Club, con miras a incluirlo en el Campeonato de Football de Segunda División que el Atlético estaba organizando”.- La carta incluía las firmas de Juan C. Robaina (capitán), Eugenio Corbo, Roberto Batista, Antonio Sureda, Juan J. González, Nelson Santos, Aurelio Acosta, Demetrio Céspedes, Antonio Pérez Mrak, Damián Tejera, Manuel H. Cairo, Ofilio De León, Juan R. Cruzado (que luego cambió su apellido por Bustamante), Roberto Cabrera, Justino Delgado y Francisco A. Decaux.- En calidad de directivos aparecían las firmas de Eugenio y Alcalá Corbo y la de Carlos Funes, designado como delegado del Club.- El destinatario aceptó la nómina, con la excepción de Demetrio Céspedes “que tiene pase para el 2° Atlético” y tomó nota de que el Batacazo luciría “camiseta verde y roja a franjas verticales”.- Sobre el origen de los colores se han tejido varias historias, que el granate (rojo) simboliza la sangre y la pasión y el verde reverencia a los pinos de la zona, ha sido la más popular; Juan Delfino negó tal versión expresando que simplemente gustaron esos colores y se distribuyeron a la usanza de entonces, a bastones verticales.- El nombre primigenio surgió que habiendo sido el último Club en inscribirse, los precedieron “Ku Ku Klan”, “Honor y Patria”, “Nacional del Este”, “Jefatura, Peñarol del Este, “2do. Atlético” y “Casa García” que logró quórum para formar su propio equipo; así unos querían denominarlo “Por si pega” y la mayoría resolvió adoptar el nombre de “Batacazo”.- Data del 1° de agosto de 1928 la primer acta formal y da cuenta que la Asamblea General (nueve personas todos jugadores) se extendió de 18:15 a 19:30 y formalmente fue nombrada la Comisión Directiva provisoria, quedando constituida la misma con Pantaleón Mardarás en calidad de Presidente, Eugenio Corbo Vicepresidente, Juan J. González como Secretario, Alcalá Corbo Pro Secretario y Carlos Funes como Tesorero.- La primera reunión de trabajo se realizó el 2 de agosto, tomando como resoluciones mas destacadas la de fijar en $ 0,25 (veinticinco centésimos) la cuota social de afiliación y la constitución del primer equipo de la Institución quedando integrado por: Roberto “Pinga” Batista, Manuel “Manolo” Cairo y Juan Robaina, Orfilio De León, Roberto “Puravena” Cabrera y Nelson Santos, Juan R. Pérez Aquino, Antonio Sureda, Juan R. Cruzado, Juan R. González y Francisco “Chito” Decaux.- La primera del Campeonato se cumplió el doce de agosto, ante Nacional del Este, en el match de fondo, siendo la hora 13:15 y con sol de frente Cruzado le pasó el balón a Decaux dando inicio al primer partido del Batacazo, que finalizó igualado en un tanto por bando.- A la lista de “players” se incorporaron de inmediato los hermanos Luis María “Mono” y Juan “Patita” Delgado, Virgilio Delgado Leandro, Ventura Santos, Ginés Cairo Medina; luego lo hicieron Ricardo Donter, Justo Acosta Fontes y Pedro Duhart, figura consular carolina que tiempo después se destacó en el ámbito futbolístico nacional e internacional.- El 21 de setiembre se realizó el primer llamado a Asamblea General, a los efectos de nombrar una Comisión Directiva definitiva y realizado el acto quedó así integrada: Presidente Honorario: José Fernández Izmendi, Vicepresidente Honorario: Celestino Del Campo, Presidente: Antonio Marzano Salaverry, Vicepresidente: Virgilio Delgado Leandro, Tesorero: Carlos María Funes, Secretario: Adolfo Eirín, Pro Secretario: Alcalá Corbo y Vocales: Eugenio Corbo y Pantaleón Mardarás.- La novel Directiva resuelve anexarle, como nueva actividad del Club, la práctica del Basket Ball, nombrando a su futbolista Roberto Cabrera, entendido también en baloncesto, para que se hiciera de organizar dicha actividad.- El 4 de mayo de 1929 ingresa a la Directiva Florencio García y el 2 de julio de 1930 es nombrado Juan Zaccarón como nuevo presidente del Club.- En el mismo mes de su asunción se inician las tratativas para fusionarse con Atlético Fernandino; “Batacazo” realiza una Asamblea General para tratar el tema, resolviendo en forma negativa.- Los asociados prefirieron trazarse un camino propio, a pesar de que su andar estaba signado, desde el mismo nacimiento, a que debía atravesar grandes dificultades.- Estos pioneros continuaban reuniéndose, primero en distintas casas de familia y luego en un saloncito prestado por la familia de Juan y Luis María Delfino, ubicado en calle Sarandi a muy pocos metros de 25 de Mayo.- Lo curioso es que el mismo carecía de puerta; el acceso al local era a través de una ventana.- Posteriormente pasaron a sesionar en una instalación muy precaria, en los altos de un restaurante ubicado en 25 de Mayo casi Sarandí.- Finalmente Virgilio Delgado otorga en préstamo una casa para que funcionara la primer Sede Social, ubicada en la calle 18 de julio 835, lugar donde Braulio Bonilla, también jugador del Club tenía su sastrería.- Allí reinaba la camaradería y fundamentalmente los días de lluvia, al no poder practicar, se reunían jugadores y amigos; el Presidente Agrimensor Jaime Pou solía donarles “cinco reales” para adquirir tabaco, hojillas y las materias primas para que Justo Acosta Fontes elaborara tortas fritas para todos los concurrentes.- Como dato anecdótico e interesante cabe consignar que en año 1932 el Club, todavía con el nombre de Batacazo, organizó una excursión a la ciudad de Rocha para enfrentarse con River Plate local, primer partido interdepartamental que registra la historia del Club.- Se contrató para la eventualidad un coche motor expreso de AFE, que costó $ 80 pesos ida y vuelta, más dos pesos por hora de espera del motocar en Rocha.- Lo curioso es que cuando se cursó la invitación, transcurrió un tiempo mas que prudencial y no se recibió contestación alguna, varios días después el Sr. Delfino viajó a Rocha y se aclaró el motivo de tal “descortesía”.- Los directivos de River no habían contestado la misiva porque creyeron que se trataba de una broma; no conocían ningún Club de nombre Batacazo y la nota la firmaban un Sr. Delgado como Presidente y un Sr. Delfino como Secretario, los rochenses, pensando que era un chiste, archivaron la nota sin darle más trámite.- A consecuencia de esto y pretendiendo además darle mayor formalidad a la novel Institución se pensó en cambiar el nombre del Club y para tal fin el 27 de junio de 1932 se realizó una Asamblea, en la Sala de Sesiones de la Intendencia y después de haberse presentado siete nombres distintos se realizó la votación que arrojó el siguiente resultado: Por Club: Deportivo Maldonado 30 votos, Ateniense 2, Batacazo Invicto 2, Batacazo 2, Sportivo Maldonado 2 y Atenas Fernandino 0.- La Sra. Alfonsina A. de Bellini, apodada cariñosamente la China y gran colaboradora del Club consignó que el nuevo nombre fue idea de Florencio García, Ginés Cairo Medina y de Ricardo Donter, siendo el primero de los nombrados, vástago de los García de la pensión, el que aportó a la Asamblea tal denominación.- El 2 de julio de 1932, el diario El Día local publica una carta de la Institución, bajo el título “Club Deportivo Maldonado”; la misma, fechada el 30 de junio, decía: Sr. Cronista de deportes de El Día.- Presente.- La Comisión Directiva del Club A. Batacazo tiene honor de poner en conocimiento de todos los deportistas del departamento, que en la última Asamblea se resolvió cambiar el nombre más arriba expresado, por el de “Club Deportivo Maldonado”.- En consecuencia y cumpliendo con la resolución aludida desde la fecha, toda correspondencia deberá ser dirigida con el nombre del epígrafe.- Saludos.- Virgilio Delgado Leandro, Presidente, Luis M. Delfino, Secretario.- También fue creación del joven Florencio García, la bandera del Club, la que permanece idéntica hasta entonces; en el lado superior del asta un semicírculo blanco del que salen como rayos listones rojos y verdes.- Similar concepción tiene el escudo oficial, con el semicírculo en el medio desde donde salen cuatro rayos rojos y tres verdes, coronado con la inscripción C. D. M. en un listón que emerge del vértice de un triángulo.- Pocos días antes y según se publica en el diario fernandino El Día, que entonces dirigía Don Gilberto Acosta Arteta, aparece un crónica que exalta que en el match revancha (el primero había resultado igualado en cuatro), Batacazo luego de ir perdiendo por la mínima, se repuso para golear al Atenas de San Carlos por 5 a 1.- Batacazo alineó en la oportunidad a Lavalleja Cruzado, Pereira y Requena, Cairo, Francisco Decaux y Cabrera, Omar Decaux, Acosta, Bustamante, Silva y Costa.- Por Atenas jugaron Borges, J.A.Díaz y B.Díaz, Vergara, Araujo y Barrios, Díaz, Britos, E.Britos, Acosta y Que (sic), según la información del diario antes mencionado.- “Antes de jugaba mas con el corazón” llegó a rememorar el “Tan” Delfino, “con el alma” han comentado otros añorando “la pasión al servicio del Club sin fines de lucro”, otros piensan que adecuándose a los tiempos “la garra” , en el buen sentido de esa bendita palabra, está por encima de cualquier vínculo contractual y nuestros actuales jugadores nos han dado muestras más que suficientes para afiliarnos a esta teoría.- Lo cierto es que por el año 30 jugar al fútbol, aparte de la técnica individual, significaba poner las vísceras buscando el triunfo, pelear cada pelota, correr, exasperarse y hasta discutir intransigentemente cualquier decisión de “referee”.- Era raro entonces que un buen partido, además de muchos goles, al final no tuviera “escenas de pugilato”.- Especialmente esto sucedía cuando el encuentro enfrentaba a clubes carolinos y fernandinos.- Para muestra recogemos esta anécdota, “habíamos jugado en San Carlos, la Policía nos traía en camión y a paso de buey y atrás el público apedreándonos … si bajábamos era peor porque tiraban por arriba de la Policía y nos iban a romper la cabeza”.- “A Casimiro Fernández, hijo de Fernández Izmendi, ahí en la Avenida que sale para el Molino de Lavagna, le llegaron a tirar con bosta fresca de caballo”.- “A bichito Larrosa no había quien lo aguantara, era boxeador además de futbolista y para salvar la integridad del grupo casi lo ahorcamos … se quería tirar del camión para enfrentar a la turba”.- En Maldonado las cosas no eran mas fraternas por cierto, se recuerda que un carolino se salvó huyendo por las vías del ferrocarril, por las que llegó a San Carlos caminando con su “pantaloncito de arquero”.- Delfino ha contado que una vez un comisario, de la segunda sección, decidió poner fin a las discordias entre locales y fernandinos; no encontró más responsable que el único balón con el que se jugaba el partido.- “Tu tienes la culpa de todo” dicen que dijo el agente a la pelota y acto seguido anunció que la llevaba presa.- “Se subió arriba del caballo y atrás de él íbamos todos los jugadores, pidiéndole por favor que la devolviera”.- Todo equipo que se preciara de tal debía tener una cancha para entrenar y recibir a sus rivales.- Por muchos años el “Batacazo” primero y el “Deportivo Maldonado” después hacia de local en un terreno ubicado al este de la calle 19 de abril, en una suerte de chacra propiedad de Atilio Cairo y tenía el acceso por 25 de Mayo.- Estaba separada del terreno, que más al norte utilizaba Atlético Fernandino, por un frondoso bosque de eucaliptus de unos “ochenta metros de ancho”; al fondo estaba la quinta de Don Atilio Cairo, propietario del almacén “La economía del pobre”,el que vendía “más barato y de mejor calidad”, según un aviso de aquellos años.- La cancha era un terreno llano y desierto, con los eucaliptus de fondo, “que protegían del viento” y su mantenimiento era “ecológico” dado que los animales que allí pastaban se encargaban de mantener el césped a la altura conveniente.- El único trabajo que se realizaba anualmente era el relleno del arco y sus proximidades.- Los partidos atraían un público regular, pero en principio el Club no lograba enderezar sus cuentas.- La razón, un boletero demasiado generoso, “pasa m’ hijo” era su frase preferida y “puedo pasar don” la de los muchachos que no tenían plata para la entrada.- Las entradas costaban veinte centésimos y con la cancha totalmente rodeada las recaudaciones no pasaban de tres o cuatro pesos.- El bueno del boletero un día se enfermó, la presencia de un suplente menos dadivoso elevó las recaudaciones al doble.- El capitán a puro instinto e intuición hacia las veces de técnico, el sistema táctico universal que se utilizaba procedía del “manager” del Arsenal de Londres, Mr. Chapman, consistente en una formación “W-M” creada en 1926 y que según su creador “facilitaba los ataques y liberaba a los medio campistas de las agobiantes preocupaciones ofensivas”.- Este sistema modificaba el 1-2-3-5, “cerrando la letra en el medio con el centro half”, dos back en el fondo, en el medio el centro half que retrocedía, flanqueado por el half derecho y el izquierdo, los dos entrealas (insideres) y los punteros (wing) bien abiertos en cada banda y un centroforward por el medio.- En 1933 el flamante Deportivo Maldonado pasó a jugar el Campeonato Departamental de fútbol, junto a equipos como Atlético Fernandino, Punta del Este, San Carlos y Atenas.- Los rojiverdes alcanzaron allí su primer título departamental, situación que repetirían en dicha década y ante mayor cantidad de rivales en 1936 y 1939.- En 1939 la sede social era un humilde ranchito en calle Florida casi Román Guerra (parte del lugar donde años después se construyera la cancha de basketball) y según se recoge de un relato de Alfonsina Alario de Bellini acaecían cosas como esta: “vivíamos casi enfrente al Club, no teníamos ninguna vinculación con el mismo, un día vimos a una persona trabajando con grandes dificultades en la precaria construcción” entonces le dije a mi esposo “pobre hombre, el trabajo que está pasando, acércale tus herramientas”, Don Ernesto Bellini se acercó a colaborar y charla de por medio supo que lo que se intentaba era colocar “una bocina de gramófono” para anunciar un baile.- Con la formalidad de entonces Bellini se disculpó por “haber llegado sin hablar con el Presidente”, no se excuse le respondió el joven operario “el presidente soy yo”; Don Ginés Cairo con sólo 24 años y en ropa de trabajo no lucía precisamente como la mayor autoridad del Club.- Desde ese momento los salteños Bellini se incorporaron a la actividad de la Institución, colaborando con la organización del “Baile de la Alpargata”.- Otra muestra de ingenio ya que con ello se aseguraban mayor concurrencia y además “el baldío era de balastro por lo que no se podía bailar de zapatos”; con sillas prestadas y mucha imaginación empezaron a generarse ingresos importantes para las menguadas arcas del Club.- Fue por el año 1940 cuando se pensó en la necesidad de anexar la actividad social y decimos necesidad, porque por esos años había un concepto muy distinto al que, lamentablemente, muchos tienen hoy en cuanto a la función que le corresponde a los Clubes en su intervención en la vida social y cultural del medio y las exigencias eran tantas que eran muy pocos los que podían participar en la vida social.- Sin apartarse de ello organizó el primer Campeonato del Este de Clubes Campeones, en el que intervinieron Lavalleja de Rocha, Wanderers de Pando, Nacional de Minas y Deportivo Maldonado.- Torneo que era todo un acontecimiento, por ser algo nunca realizado en la zona y que no conocía de antecedentes a nivel nacional.- Deportivo Maldonado se coronó campeón del cuadrangular, después de haber vencido a Nacional de Minas 4 a 2 y en la final superó al Wanderers pandeño en cifras de 2 a 1.- Al comenzar la década del cuarenta, Deportivo Maldonado, entendió que podía hacer mucho bien a la comunidad y que el Club se constituyera en un verdadero Centro de Educación, en todos los órdenes de la cultura, en la que podían tener cabida todas aquellas personas de bien, sin tener en cuenta otros aspectos como el económico, racial, político o económico, tan divisores en la sociedad de entonces.- Así fue que con esa premisa básica se nombró una Comisión integrada por las Sras. Lola González de Costa que la presidía, Guadiela Tassano de Bazzano como Secretaria y Doña María Borrallo de Fernández en Tesorería, que fueron las encargadas de iniciar la nueva actividad social, teniendo un pronto y rotundo éxito, que llenó de entusiasmo a dirigentes y amigos del Club.- Se presentó entonces la oportunidad de alquilar el local donde funcionaba el Liceo Departamental de Maldonado (Román Guerra 858 esquina Florida); el mismo estaba algo deteriorado pero tenía buenas dimensiones.- Un socio, enterado de que la propiedad estaba en venta, se apersonó a los dirigentes y les manifestó que no podían dejar pasar semejante oportunidad.- En un gesto enaltecedor ofreció prestar el importe de la compra, $ 8.000, ofreciendo además que el mismo se le reintegrara de la forma y en el plazo que el Club pudiera (se le pagó en dos años), sin que ello fuera obstáculo para cumplir con las demás obligaciones contraídas por la Institución; ese Socio fue, el entonces Jefe de Policía de Maldonado, Don Julián Arévalo, amigo personal del Presidente Ginés Cairo.- Con este local acondicionado, en forma precaria y de acuerdo a lo que las circunstancias lo imponían, se tuvo la oportunidad de incrementar la actividad social y cultural del Club.- Directivos, amigos, jugadores y Comisión de Damas aunaron esfuerzos en mejorar el local que había quedado hecho “una tapera”; durante años las paredes del salón de baile estaban adornados por “irregulares y curiosos moños y orlas de papel crepé” que cubrían los gruesos agujeros del revoque.- Se debió cambiar casi la totalidad del piso de madera y largas jornadas de trabajo lograron sacar de aquel viejo edificio un hermoso salón de baile y otras mejoras.- En un predio lindero, perteneciente a Bistiancic y Abreu, propietarios también de un gran almacén en la esquina, se construyó una cancha de básquetbol con gradas, con contrapiso de sal para que se escurriera la humedad, en la que no sólo hubo actividad local sino que fue sede de varios Campeonatos del Este.- En un área de 700 metros cuadrados, además de fútbol y basket, el Club incorporó la práctica de otros deportes, tales como Pesca, Atletismo y Bochas, Pelota Vasca y Voleyball Femenino.- En 1942 la creación de esta última disciplina fue todo un reto para el Club, pionero en la materia, ya que gran parte de la sociedad local criticó que “las señoritas mostraran sus piernas” para practicar deportes.- Para realizar todo esto hubo que trabajar mucho y aguzar la inventiva, se continuó organizando el “Baile de la Alpargata”; el que ahora se realizaba en la cancha de básquetbol y cuya música provenía de una radio que se amplificaba a través de una corneta de una ortofónica.- También con singular éxito, en la cancha de fútbol, se cumplían las fiestas nativas; con estos ingresos y la venta simbólica de metros cuadrados en la Sede Social se logró pagar el préstamo de los $ 8000 en un plazo impensado al recibirlo.- Un 25 de agosto de 1944 el club celebró un nuevo aniversario, inaugurando oficialmente la sede propia con una fiesta de tres días, que incluyó festival criollo, jornada de deportes con patín y ping pong entre diversas actividades y la fiesta oficial de gala.- La habilitación de la sede, según recuerda el arquero y cantinero, Jorge Lavalleja Cruzado “fue todo un éxito, algunos entraban nada mas que a ver los cinco tubolux que habíamos puesto, recién habían salido y era la última tecnología en iluminación”.- Desde un principio el local se convirtió en centro de una constante actividad social, al punto tal que los famosos bailes del Club Oriental “se vaciaron”; “los de acá dejaron de ir a San Carlos y los de allá empezaron a venir al Deportivo”.- Otro atractivo de la sede deportivense era que contaba con “una pista al aire libre” y que no cobraba entrada a los socios; así en poco tiempo y a pesar de la escasa población fernandina, los afiliados al Club llegaron a ser mil seiscientos.- En ese sitio se creó la llamada “Universidad Popular”, con una gran biblioteca y el dictado de cursos de enseñanza gratuita como magisterio, construcción, comercio, dibujo, matemáticas, idiomas y a una Escuela para la Policía, todo esto atendido por maestros y socios, los que en forma honoraria y con muy buena voluntad, contribuyeron a cristalizar esta gran obra.- Además en su seno se gestaba un gran plan de difusión cultural a través de conferencias, audiciones radiales, representaciones teatrales, proyecciones cinematográficas, actuaciones de coros, etc.- La propia “China” Bellini dirigía un programa de radio y sacaba a luz un boletín llamado “Deportivo hacia el futuro”.- En un salón, se creó allí, la denominada “Casa del Visitante”, con instalación completa para alojar delegaciones visitantes y que contaba con una capacidad para veinte personas.- Pero lo que desde un principio caracterizó a la flamante sede fue su carácter abierto, democrático y sin remilgos, lo que significó en su tiempo una verdadera “revolución” que se atribuye a la lucidez estratégica de Ginés Cairo Medina y a la sagacidad de sus compañeros de directiva.- La grandeza de don Ginés era tal que hubo que recurrir a testimonios de otras personas para poder documentar aquí algunas pruebas de la misma.- Recuerda Cruzado “el propósito de Cairo era nuclear personas para formar un Club Social donde la patrona, en el baile oficial, pudiera decirle a la sirvienta que fuera mas tarde al otro día”, eso significaba sin más trámite “que tenía los atributos necesarios para ser aceptada” .- Inauditamente esta disposición fue también criticada por parte de la “sociedad” de la época, llegándose incluso a ironizar frecuentemente sobre la misma.- La Sra. de Bellini expresó que al referirse a esta situación, algo disgustado don Ginés dijo “no importa, de cualquier manera vamos a inventar algo para que en Deportivo no pase nunca lo que una vez me pasó a mi”, “hace un tiempo fui al Paz Unión con dos amigos y pedí para entrar con ellos, me dijeron que yo podía pasar pero sólo, que mis compañeros podían ser buenos muchachos, pero que eran muy humildes”, “sin mediar palabra todos juntos desandamos nuestros pasos”.- Difícil fue hacerle repetir la anécdota, pero no lo fue alcanzar su objetivo, que gente humilde y sin abolengo participara de las actividades sociales de un club era cosa nunca vista hasta entonces.- Pero que “alguien se quedara sin jarana ni sociabilidad, sólo por no disponer de recursos económicos” era precisamente la injusticia que Don Ginés quería enmendar.- Y vaya si lo logró con creces; si desafortunadamente en algún pasaje de la Institución se desvió esa ruta, es simplemente porque no supieron recoger el legado del también “Maestro de los Presidentes”.- El rotundo éxito obtenido en este período contrastaba con que la añorada Sede Social, adquirida con tanto sacrificio, resultaba pequeña para todas las actividades que en ella se cumplían; en primera instancia se pensó adquirir una finca lindera para poder extenderse, las diferentes gestiones resultaron infructuosas.- Lejos de desalentarse la solución surgió de una idea del Presidente de entonces, Maestro Ginés Cairo Medina, que vislumbró la oportunidad de conseguir un predio de casi siete mil metros cuadrados, sito en la Carretera a Las Delicias, hoy denominada Avenida España.- Después de muchas gestiones y habiendo vendido la Sede de Román Guerra, en 1957 se logró la posesión del bien y con muchísimo esfuerzo surgió la edificación de una nueva y cómoda casa, que es la que disfrutamos hoy día.- Como dato anecdótico la misma se fue construyendo con mano de obra gratuita de los socios y el agua la donaba el vecino Gaudencio Sánchez, colocándose a tal fin una manguera, que cruzaba, la entonces carretera, desde su hogar hasta el sitio en construcción.- En plena obra surgió una nueva oportunidad y era que se estaba fraccionando el Barrio Gurruchaga (hoy Iporá) y se le ofreció al Club la posibilidad de comprar una fracción de diez mil metros cuadrados; la envergadura del proyecto no amilanó a los Directivos y los mismos decidieron adquirir el predio.- Así se juntaron la realización de dos obras importantísimas y de un monto que hoy sería impensado realizarlas, que sólo se pudieron lograr en base a un trabajo que no supo de desmayos de parte de los dirigentes y socios; con un apoyo fantástico de los asociados que no sólo aportaron miles de jornales sino que siguieron pagando religiosamente la cuota amén de que el Club estuvo casi dos años sin tener ni actividad ni Sede Social.- Cuando hay fe, esperanza, dedicación, trabajo, honestidad y constancia casi todo se logra y fue así que el Club tuvo la satisfacción de inaugurar en febrero de 1958 un hermoso y cómodo Estadio de Fútbol, denominado luego “Ginés Cairo Medina” y en enero de 1959 se abrieron las puertas de la actual Sede Social.-

Redacción: Jorge López Soto

Campeón Dptal.: 1933,1936,1939,1960 y 1983 (5)

Campeón de Liga: 1952,1960,1961,1969,1974,1977,1980,1987 y 1992 (9)

Ingreso al profesionalismo: 1995

Temporadas en Primera División: 6 (1999 al 2004 inclusive)